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Visión general
Las hemorroides son almohadillas de vasos sanguíneos y tejido conectivo que se encuentran normalmente en el canal anal y que ayudan a controlar las heces. Cuando estas estructuras aumentan de tamaño, descienden hacia abajo o se forma un coágulo en su interior y aparecen molestias como sangrado, hinchazón, picor o dolor, se habla de «enfermedad hemorroidal».
Las hemorroides se clasifican en dos grupos principales:
- Hemorroides internas: Se desarrollan dentro del canal anal. Con mayor frecuencia se manifiestan con un sangrado rojo brillante e indoloro y con un prolapso (salida hacia el exterior).
- Hemorroides externas: Se encuentran bajo la piel de la parte externa del ano. Cuando se forma un coágulo en su interior, pueden causar una hinchazón dura y dolorosa de comienzo repentino.
Las hemorroides son un problema de salud frecuente en la población, del que no hay por qué avergonzarse y que en la mayoría de los pacientes puede controlarse sin necesidad de cirugía [1,2].
Síntomas y causas
¿Qué síntomas pueden causar las hemorroides?
Los síntomas más frecuentes son los siguientes:
- Sangrado rojo brillante durante o después de la defecación
- Presencia de sangre en el papel higiénico, sobre las heces o en el inodoro
- Hinchazón que sale al exterior durante la defecación o que se nota con la mano
- Picor, irritación, ardor o sensación de humedad en el ano
- Sensación de no haber terminado de evacuar
- Hinchazón dura y dolorosa de comienzo repentino cuando se forma un coágulo en una hemorroide externa
Las hemorroides internas suelen causar un sangrado indoloro. Si hay dolor intenso, deben considerarse también otras afecciones, como una fisura anal, un absceso o una hemorroide externa trombosada.
¿Por qué se forman las hemorroides?
Los principales factores que pueden favorecer la aparición de hemorroides son los siguientes:
- Estreñimiento y heces duras
- Esfuerzo prolongado durante la defecación
- Permanecer sentado en el inodoro más tiempo del necesario
- Alimentación pobre en fibra
- Diarrea frecuente o deposiciones muy frecuentes
- Embarazo
- Exceso de peso
- Debilitamiento de los tejidos de sostén con la edad
- Situaciones que aumentan la presión dentro del abdomen
Los alimentos picantes por sí solos no causan hemorroides. Sin embargo, en algunos pacientes pueden aumentar las molestias, en especial el ardor y el picor.
¿Todo sangrado anal se debe a hemorroides?
No. Aunque las hemorroides son una de las causas frecuentes de sangrado anal, la fisura anal, las inflamaciones intestinales, los pólipos y los cánceres de intestino grueso también pueden causar sangrado.
Por ello, sobre todo un sangrado que aparece por primera vez, que se repite o que va en aumento no debe pasarse por alto pensando «seguro que son almorranas». Si hay cambios en el hábito intestinal, pérdida de peso sin explicación, dolor abdominal, anemia o antecedentes familiares de cáncer de intestino, la valoración no debe retrasarse [1].
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico se establece en la mayoría de los casos escuchando las molestias del paciente y explorando la región anal. Durante la exploración se valoran las hemorroides externas, las hinchazones trombosadas, la fisura anal y otras posibles enfermedades.
Cuando es necesario, pueden realizarse:
- Tacto rectal
- Anoscopia, en la que se examina el canal anal con un instrumento corto y delgado
- Exploraciones colonoscópicas, en las que se valora el recto o el intestino grueso.
La colonoscopia no es obligatoria en todos los pacientes con hemorroides. Puede recomendarse cuando no se puede explicar el origen del sangrado, cuando hay cambios en el hábito intestinal, anemia, pérdida de peso, antecedentes familiares de cáncer colorrectal o cuando existe la necesidad de un cribado de cáncer colorrectal. La decisión de realizar una colonoscopia se toma valorando conjuntamente la edad del paciente, sus molestias y sus riesgos personales [1].
Opciones de tratamiento
El tratamiento de las hemorroides no es el mismo para todas las personas. Se determina según la molestia predominante (sangrado, dolor o prolapso), según si la hemorroide es interna o externa y según el grado de la enfermedad.
Cambios en el estilo de vida
En las hemorroides que causan síntomas, el tratamiento de primer escalón consiste en ablandar las heces y reducir el esfuerzo al defecar.
Las medidas que pueden recomendarse son las siguientes:
- Aumentar los alimentos ricos en fibra, como verduras, frutas, legumbres y cereales integrales
- Tomar suplementos de fibra cuando sea necesario, por recomendación médica
- Beber una cantidad de agua adecuada a su estado de salud
- No aplazar la necesidad de ir al baño
- No hacer demasiado esfuerzo durante la defecación
- No permanecer sentado mucho tiempo en el inodoro ni usar el teléfono
- Moverse con regularidad
- Si hay estreñimiento o diarrea, investigar su causa y tratarla
Los estudios científicos muestran que aumentar el consumo de fibra reduce las molestias generales relacionadas con las hemorroides y, en especial, el sangrado [1,3].
La cantidad de fibra debe aumentarse de forma progresiva, no de golpe, para evitar los gases y la hinchazón abdominal. Las personas que tienen restricción de líquidos por una enfermedad cardíaca o renal deben consultar con su médico la cantidad de líquido que pueden beber.
¿Son útiles las cremas, los supositorios y los baños de asiento?
Las cremas y los supositorios pueden aliviar durante un tiempo corto molestias como el picor, el ardor y la hinchazón; sin embargo, no eliminan las hemorroides de forma permanente. En particular, el uso prolongado y sin control de productos que contienen cortisona o sustancias anestésicas puede causar adelgazamiento de la piel, irritación o sensibilidad.
Los baños de asiento con agua tibia pueden aliviar a algunos pacientes. Hay que procurar que el agua no esté demasiado caliente y no utilizar jabones irritantes ni productos químicos.
Conviene consultar al médico para elegir los medicamentos y la duración de su uso. En las guías actuales no hay pruebas científicas sólidas que respalden el uso prolongado de estos productos [1].
¿Cuáles son los procedimientos sin cirugía?
En las hemorroides internas en las que el sangrado o el prolapso continúan a pesar de los cambios en el estilo de vida, pueden realizarse algunos procedimientos que no requieren ingreso hospitalario. Estas opciones de tratamiento se describen por separado.
Ligadura con banda elástica
Se coloca una pequeña banda elástica en la base de la hemorroide interna. Al disminuir su irrigación sanguínea, el tejido hemorroidal se reduce y en unos días se desprende por sí solo.
Según la guía actual de la ASCRS (Sociedad Estadounidense de Cirujanos de Colon y Recto), la ligadura con banda elástica es uno de los procedimientos en consulta más eficaces para las hemorroides internas de primer y segundo grado y para pacientes seleccionados de tercer grado [1].
Después del procedimiento puede haber durante unos días sensación de plenitud, sensación de presión o un sangrado leve. Si aparece dolor intenso, fiebre, imposibilidad de orinar o un sangrado abundante, debe acudir de inmediato a un centro sanitario.
Los pacientes que toman medicamentos anticoagulantes deben informar sin falta a su médico antes del procedimiento. Estos medicamentos no deben suspenderse sin indicación médica.
Escleroterapia
Se inyecta dentro del tejido hemorroidal un medicamento especial que hace que se reduzca. Puede preferirse sobre todo en algunas hemorroides internas en las que predomina el sangrado.
Coagulación por infrarrojos
Mediante energía térmica se reduce la irrigación sanguínea del tejido hemorroidal y se consigue que disminuya de tamaño. Suele aplicarse en hemorroides internas pequeñas y en fase temprana.
Estos procedimientos pueden ser breves y la mayoría de los pacientes puede volver a casa el mismo día. Sin embargo, según el tamaño de la hemorroide y la respuesta al tratamiento, puede ser necesario repetir el procedimiento.
¿Cómo se trata una hemorroide externa trombosada?
Cuando se forma un coágulo dentro de una hemorroide externa, puede aparecer en el borde del ano una hinchazón dura y dolorosa de comienzo repentino.
No todas las hemorroides externas trombosadas tienen que operarse. Cuando el dolor ha disminuido o han pasado ya varios días, pueden bastar los analgésicos, las medidas para ablandar las heces y los baños de asiento con agua tibia.
En pacientes seleccionados con dolor intenso y síntomas de comienzo reciente, la extirpación quirúrgica de la hemorroide trombosada puede proporcionar un alivio más rápido y una menor probabilidad de recurrencia. La decisión sobre el tratamiento debe tomarse junto con el médico, según la duración y la intensidad de las molestias [1].
¿En qué casos es necesaria la cirugía?
El tratamiento quirúrgico puede valorarse en las siguientes situaciones:
- Presencia de hemorroides externas grandes
- Hemorroides internas y externas avanzadas a la vez
- Hemorroides que permanecen siempre fuera o que no pueden reintroducirse con la mano
- Sangrado recurrente que afecta a la vida diaria
- Persistencia de las molestias a pesar de los procedimientos sin cirugía
- Hemorroides externas trombosadas seleccionadas con dolor intenso
¿Cuáles son las opciones de tratamiento quirúrgico?
Hemorroidectomía
Es la extirpación quirúrgica del tejido hemorroidal. Es uno de los métodos más eficaces y duraderos en las hemorroides internas y externas de grado avanzado. El periodo de recuperación puede ser más doloroso que con los procedimientos sin cirugía; sin embargo, la probabilidad de recurrencia suele ser menor [1,2].
Ligadura de las arterias hemorroidales
Se basa en localizar y ligar los vasos que llevan sangre a las hemorroides. En algunos pacientes el dolor tras la operación puede ser menor. Sin embargo, en comparación con la hemorroidectomía clásica, la probabilidad de que la hemorroide vuelva a aparecer o vuelva a prolapsarse puede ser mayor [1].
Hemorroidopexia con grapadora
Su objetivo es elevar con un instrumento especial el tejido hemorroidal interno prolapsado. No trata directamente las hemorroides externas. Aunque en algunos pacientes puede causar menos dolor en el primer periodo, debido a la probabilidad de recurrencia y a los riesgos propios del método, la guía actual de la ASCRS no la recomienda de forma rutinaria como primera opción quirúrgica [1].
Lo que debe saber
El método más adecuado no se determina solo según el grado de las hemorroides, sino también según la presencia simultánea de enfermedad interna y externa, las molestias del paciente, los medicamentos que toma y los tratamientos previos.
Proceso de recuperación
Después de la ligadura con banda elástica, la escleroterapia o la coagulación por infrarrojos, la mayoría de los pacientes puede volver a casa el mismo día y retomar en poco tiempo su vida diaria. Durante unos días puede notarse una leve sensación de plenitud, molestias o un sangrado escaso.
Tras la operación de hemorroides, en los primeros días cabe esperar dolor y sensibilidad durante la defecación. El control del dolor, mantener las heces blandas y prevenir el estreñimiento son las partes más importantes del proceso de recuperación.
El tiempo de vuelta al trabajo varía según el método empleado y la exigencia física del trabajo. Algunos pacientes con trabajo de oficina pueden volver a su trabajo en aproximadamente 1–2 semanas. En quienes realizan trabajos que requieren esfuerzo físico, o después de una hemorroidectomía, este periodo puede alargarse hasta 2–4 semanas. La curación completa puede durar varias semanas.
Si se presenta alguna de las siguientes situaciones, debe ponerse en contacto con el equipo sanitario:
- Sangrado que no se detiene o abundante
- Dolor que va en aumento o que no se controla con medicamentos
- Fiebre o escalofríos
- Imposibilidad de orinar
- Secreción con mal olor
- Debilidad marcada, mareo o desmayo
Preguntas frecuentes
¿Las almorranas se curan solas?
Las molestias leves pueden remitir ablandando las heces, con una alimentación rica en fibra y reduciendo el esfuerzo al defecar. Sin embargo, el tejido hemorroidal puede no desaparecer por completo y los síntomas pueden repetirse de vez en cuando.
Si el sangrado continúa, la hinchazón aumenta o la vida diaria se ve afectada, es necesaria una valoración médica.
¿Las hemorroides se convierten en cáncer?
No. Las hemorroides no se convierten en cáncer. Sin embargo, las hemorroides y los cánceres de intestino grueso y de recto pueden a veces causar de forma similar un sangrado anal. Por ello, no debe suponerse sin una exploración que el sangrado se debe a las hemorroides.
¿Es muy dolorosa la operación de hemorroides?
Después de una hemorroidectomía puede haber dolor, sobre todo en los primeros días. Hoy en día, gracias a los analgésicos adecuados, los medicamentos que ablandan las heces, los baños de asiento con agua tibia y el seguimiento regular, este periodo puede pasarse de forma más llevadera.
La intensidad del dolor varía según el tipo de operación realizada y las características personales. En los procedimientos sin cirugía, el dolor y el tiempo de recuperación suelen ser menores.
¿Las hemorroides vuelven a aparecer?
Sí. Después del tratamiento, los síntomas de las hemorroides pueden volver a aparecer. La probabilidad de recurrencia varía según el método empleado y los hábitos de defecación de la persona.
Prevenir el estreñimiento, consumir suficiente fibra y evitar hacer esfuerzo y permanecer sentado mucho tiempo en el inodoro ayudan a reducir el riesgo de recurrencia.
¿Se pueden tratar las hemorroides durante el embarazo?
Las hemorroides pueden ser frecuentes durante el embarazo. El primer enfoque suele consistir en una alimentación rica en fibra, un consumo adecuado de líquidos, la prevención del estreñimiento y evitar permanecer mucho tiempo de pie o sentada.
Para las cremas, los supositorios, los analgésicos u otros medicamentos que vayan a usarse durante el embarazo, debe consultarse con el ginecólogo y con el médico correspondiente. Una parte importante de las molestias puede disminuir después del parto. Si hay dolor intenso o un sangrado abundante, la valoración no debe retrasarse.
¿Qué alimentos debo consumir si tengo hemorroides?
Los alimentos ricos en fibra, como las verduras, las frutas, las legumbres, la avena y los cereales integrales, pueden ayudar a que las heces sean más blandas. El consumo de fibra debe aumentarse de forma progresiva y, si el estado de salud lo permite, debe tomarse suficiente líquido.
Ningún alimento por sí solo puede curar por completo las hemorroides. El objetivo es conseguir una defecación regular, fácil y sin demasiado esfuerzo.
¿Cuándo puedo volver al trabajo después de la operación?
Después de los procedimientos sin cirugía, la mayoría de los pacientes puede retomar su vida diaria el mismo día o al día siguiente.
Tras el tratamiento quirúrgico, la vuelta a un trabajo de oficina suele llevar 1–2 semanas, y la vuelta a trabajos físicos pesados, aproximadamente 2–4 semanas. El tiempo exacto varía según el método empleado y la velocidad de recuperación de cada persona.
¿Qué puedo hacer para que las hemorroides no vuelvan a aparecer?
- Siga una alimentación rica en fibra.
- Beba una cantidad de agua adecuada a su estado de salud.
- No aplace la necesidad de ir al baño.
- No haga demasiado esfuerzo durante la defecación.
- No permanezca sentado en el inodoro más tiempo del necesario.
- Muévase con regularidad.
- Si tiene problemas de estreñimiento o diarrea frecuente, acuda al médico para su tratamiento.
Estas medidas pueden reducir el riesgo de que las hemorroides vuelvan a aparecer; sin embargo, no garantizan que lo eliminen por completo.
Referencias científicas
- Hawkins AT, Davis BR, Bhama AR, et al. The American Society of Colon and Rectal Surgeons Clinical Practice Guidelines for the Management of Hemorrhoids. Diseases of the Colon & Rectum. 2024;67(5):614–623. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38294832/
- van Tol RR, Kleijnen J, Watson AJM, et al. European Society of ColoProctology: Guideline for Haemorrhoidal Disease. Colorectal Disease. 2020;22(6):650–662. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32067353/
- Alonso-Coello P, Mills E, Heels-Ansdell D, et al. Fiber for the Treatment of Hemorrhoids Complications: A Systematic Review and Meta-analysis. American Journal of Gastroenterology. 2006;101(1):181–188. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/16405552/
- National Institute for Health and Care Excellence. Haemorrhoids: Management. NICE Clinical Knowledge Summaries. https://cks.nice.org.uk/topics/haemorrhoids/management/management/
Información importante: La información de esta página se ha elaborado con fines de información general, a partir de la literatura científica actual y de guías internacionales. Las características clínicas de cada paciente son diferentes; la información aquí recogida no sustituye una valoración médica personal, un diagnóstico ni una recomendación de tratamiento.

