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Visión general
El cáncer de estómago es una enfermedad que se produce cuando las células que recubren el estómago se multiplican de forma descontrolada. El tipo más frecuente es el “adenocarcinoma”, que se desarrolla a partir de las células secretoras de la superficie interna del estómago.
También existen tumores de estómago menos frecuentes, como el linfoma gástrico, el tumor del estroma gastrointestinal (GIST) y el tumor neuroendocrino. Sin embargo, las características y el tratamiento de estos tumores son diferentes de los del adenocarcinoma. La información de esta página describe principalmente el adenocarcinoma de estómago.
El cáncer de estómago puede dar pocos síntomas o ninguno en la fase inicial. Aunque molestias como la mala digestión, la hinchazón y el dolor de estómago se deben en la mayoría de los casos a enfermedades benignas, es necesaria una valoración si duran mucho tiempo o aparecen junto con síntomas de alarma.
Algunos tumores en fase inicial que se encuentran solo en las capas superficiales del estómago pueden extirparse mediante endoscopia. En la enfermedad más avanzada, pero que no se ha extendido a otros órganos, pueden utilizarse conjuntamente la cirugía, la quimioterapia y, actualmente, en pacientes seleccionados, la inmunoterapia. En la enfermedad extendida a otras partes del cuerpo, en cambio, el tratamiento se personaliza según las características moleculares del tumor [1–4].
Síntomas y causas
¿Qué síntomas puede producir el cáncer de estómago?
Las molestias que aparecen en la fase inicial pueden confundirse con enfermedades más frecuentes, como la gastritis, el reflujo o la úlcera.
Los siguientes síntomas no significan por sí solos cáncer de estómago; sin embargo, si persisten o van en aumento, es necesaria una valoración médica:
- Mala digestión o ardor de estómago de larga duración
- Dolor o malestar en la parte superior del abdomen
- Sensación de saciedad precoz con poca cantidad de comida
- Hinchazón marcada después de las comidas
- Disminución del apetito
- Pérdida de peso sin explicación
- Náuseas o vómitos repetidos
- Dificultad para tragar
- Debilidad y cansancio fácil
- Anemia
- Heces negras como el alquitrán
- Sangre en el vómito
Sobre todo si hay signos como pérdida de peso sin explicación, dificultad para tragar, anemia, vómitos repetidos o sangrado digestivo, no debe retrasarse la valoración endoscópica.
¿Por qué se produce el cáncer de estómago?
El cáncer de estómago no tiene una única causa. Pueden intervenir conjuntamente las características genéticas, los factores ambientales, los hábitos de alimentación y los cambios que se desarrollan a lo largo de los años en la mucosa del estómago.
Los principales factores de riesgo son:
- La infección por Helicobacter pylori
- El tabaquismo
- El consumo frecuente de alimentos muy salados y en salmuera
- Una alimentación pobre en verduras y frutas frescas
- La edad avanzada
- Tener familiares de primer grado con cáncer de estómago
- La gastritis atrófica crónica y la metaplasia intestinal
- La anemia perniciosa
- Algunos tumores relacionados con el virus de Epstein-Barr
- Algunas operaciones de estómago previas
- Algunos síndromes de cáncer hereditario
Tener uno de los factores de riesgo no significa que la persona vaya a tener necesariamente cáncer de estómago. El cáncer de estómago también puede desarrollarse en personas sin ningún factor de riesgo evidente.
¿Por qué es importante el Helicobacter pylori?
El Helicobacter pylori es una bacteria que puede causar una inflamación prolongada de la mucosa del estómago. La Organización Mundial de la Salud lo considera un carcinógeno importante en relación con el cáncer de estómago.
Eliminar la infección con los antibióticos adecuados puede reducir el riesgo de cáncer de estómago, sobre todo si se hace antes de que se desarrolle el cáncer. Sin embargo, en personas que ya han desarrollado cambios avanzados en la mucosa del estómago, tratar solo la bacteria puede no ser suficiente y puede ser necesario un seguimiento endoscópico.
En las personas que han recibido tratamiento para el Helicobacter pylori, es importante confirmar con una prueba adecuada que la bacteria se ha eliminado realmente.
¿Puede ser hereditario el cáncer de estómago?
La mayoría de los cánceres de estómago no son hereditarios. No obstante, en algunas familias puede existir una predisposición genética.
Puede considerarse el asesoramiento genético sobre todo en las siguientes situaciones:
- Más de una persona de la familia con cáncer de estómago
- Aparición del cáncer de estómago a una edad temprana
- Antecedentes familiares de cáncer de estómago de tipo difuso
- Aparición frecuente, junto con el cáncer de estómago, de cáncer de mama, de colon u otros cánceres En el síndrome de cáncer gástrico difuso hereditario son importantes los genes CDH1 y, con menos frecuencia, CTNNA1. La decisión de realizar un estudio genético debe tomarse con asesoramiento genético, ya que puede afectar no solo al seguimiento del paciente, sino también al de sus familiares.
¿Cómo se diagnostica?
Endoscopia y biopsia
El método fundamental para diagnosticar el cáncer de estómago es la endoscopia digestiva alta. En este procedimiento, también llamado gastroscopia, se examinan el esófago, el estómago y la primera parte del duodeno con un dispositivo fino con cámara que se introduce por la boca.
De las zonas sospechosas se toman varias muestras pequeñas de tejido, es decir, biopsias. El diagnóstico definitivo se establece con el estudio anatomopatológico.
En el informe anatomopatológico pueden valorarse:
- El tipo de tumor
- El grado de diferenciación de las células
- Algunas características microscópicas especiales
- Si es necesario, los marcadores biológicos que orientan el tratamiento Si en la endoscopia se ve una zona sospechosa pero la primera biopsia no muestra cáncer, y la sospecha clínica persiste, puede ser necesario repetir la endoscopia y las biopsias.
¿Por qué es importante la estadificación?
La estadificación es el proceso para determinar:
- Hasta dónde ha avanzado la enfermedad en la pared del estómago
- Si ha llegado a los ganglios linfáticos cercanos
- Si se ha extendido al hígado, los pulmones, el peritoneo u otros órganos Según el estadio se decide si el tratamiento empieza con endoscopia, con una operación directa, con tratamiento farmacológico antes de la operación o con tratamiento sistémico.
¿Qué pruebas de imagen se utilizan?
Una vez confirmado el diagnóstico, en la mayoría de los casos se realiza una tomografía computarizada de tórax y abdomen.
En pacientes seleccionados también pueden utilizarse las siguientes pruebas:
- Ecoendoscopia (ecografía endoscópica): sobre todo en los tumores que se consideran en fase inicial, permite valorar la profundidad del tumor en la pared del estómago y los ganglios linfáticos cercanos.
- PET-TC: puede ser útil en algunos pacientes para valorar la sospecha de extensión a otros órganos.
- RM: puede solicitarse sobre todo si hay una zona dudosa en el hígado o en algunas situaciones especiales.
La PET-TC no tiene la misma sensibilidad en todos los tipos de cáncer de estómago. Sobre todo algunos tumores de tipo difuso, con contenido mucinoso o con baja actividad metabólica pueden no verse con claridad en la PET-TC. Por ello, una PET-TC normal no demuestra por sí sola que no haya enfermedad.
¿Qué es la laparoscopia diagnóstica?
El cáncer de estómago puede extenderse al peritoneo en forma de focos muy pequeños, que pueden no verse en la tomografía computarizada.
En pacientes en los que el tumor parece extirpable mediante cirugía pero existe riesgo de extensión al peritoneo, puede realizarse una laparoscopia diagnóstica antes de la operación mayor o del tratamiento previo a la operación. En este procedimiento se accede al abdomen con una cámara a través de pequeñas incisiones y se valora directamente su interior.
Durante el procedimiento puede introducirse líquido en el abdomen para tomar una muestra. Con este estudio, llamado “citología del lavado peritoneal”, se buscan células cancerosas que no se ven a simple vista. El resultado puede cambiar el plan de tratamiento [1,2].
¿Por qué se realizan pruebas moleculares y biológicas?
En el adenocarcinoma de estómago avanzado o extendido a otros órganos, se estudian en el tejido tumoral características que pueden influir en la elección del tratamiento.
Las pruebas principales son:
- HER2: en los tumores HER2 positivos pueden utilizarse medicamentos dirigidos contra HER2.
- PD-L1: ayuda a valorar la probabilidad de beneficiarse de la inmunoterapia.
- MSI o MMR: indica un defecto en la reparación del ADN. Los tumores con MSI alta o con deficiencia de MMR pueden ser más sensibles a la inmunoterapia.
- CLDN18.2: en los pacientes adecuados puede ayudar a utilizar medicamentos dirigidos contra esta proteína.
- Estudio molecular amplio: puede realizarse en pacientes seleccionados para buscar alteraciones genéticas raras pero tratables.
No todas estas pruebas son necesarias en todos los pacientes en la misma fase. El alcance de las pruebas se determina según el estadio de la enfermedad, la cantidad de tejido disponible y el tratamiento previsto [3,4].
Los marcadores tumorales que se miden en sangre, como el CEA o el CA 19-9, no permiten por sí solos diagnosticar el cáncer de estómago. En algunos pacientes, si están elevados al principio, pueden ayudar a valorar la respuesta al tratamiento y la evolución de la enfermedad.
Opciones de tratamiento
El tratamiento del cáncer de estómago debe planificarlo un comité multidisciplinar. En este equipo pueden participar el cirujano general, el cirujano gastrointestinal, el oncólogo médico, el oncólogo radioterápico, el gastroenterólogo, el radiólogo, el patólogo y, si es necesario, el especialista en nutrición.
En el plan de tratamiento se valoran conjuntamente las siguientes características:
- El estadio de la enfermedad
- La localización del tumor en el estómago
- Las características anatomopatológicas y moleculares
- La edad y el estado general de salud del paciente
- El estado nutricional
- Las enfermedades asociadas
- Las preferencias del paciente
¿Puede tratarse con endoscopia el cáncer de estómago en fase muy inicial?
Algunos tumores en fase inicial que se encuentran solo en las capas superficiales del estómago y que tienen un riesgo muy bajo de extenderse a los ganglios linfáticos pueden extirparse con un método llamado disección endoscópica submucosa.
En este procedimiento no se hacen incisiones en el abdomen. El tumor se extirpa en una sola pieza a través del endoscopio, junto con un margen de tejido sano de seguridad alrededor.
En el estudio anatomopatológico del tejido extirpado se valoran:
- La profundidad del tumor
- Los márgenes quirúrgicos
- La afectación de vasos sanguíneos o linfáticos
- Las características celulares
Si el resultado no es favorable, puede ser necesario un tratamiento quirúrgico que incluya también los ganglios linfáticos.
El tratamiento endoscópico no puede aplicarse a todos los cánceres de estómago en fase inicial. Debe realizarse en centros que dispongan de equipos de endoscopia y anatomía patológica con experiencia [2,4].
¿Cómo se realiza la operación del cáncer de estómago?
El objetivo de la operación es extirpar el tumor con márgenes de seguridad suficientes, junto con los ganglios linfáticos regionales a los que puede extenderse la enfermedad.
Según la localización del tumor, pueden realizarse:
- Gastrectomía subtotal o distal: extirpación de la parte inferior del estómago
- Gastrectomía total: extirpación de todo el estómago
- Gastrectomía proximal: extirpación de la parte superior del estómago en tumores seleccionados en fase inicial
No en todos los cánceres de estómago es necesario extirpar todo el estómago. Si el tumor puede extirparse con márgenes seguros, conservar una parte del estómago puede ser beneficioso para la alimentación y la calidad de vida.
¿Por qué se extirpan los ganglios linfáticos?
El cáncer de estómago puede extenderse por las vías linfáticas. La extirpación sistemática durante la operación de los ganglios linfáticos adecuados de alrededor del estómago se denomina linfadenectomía.
En el cáncer de estómago localizado y operable, la linfadenectomía D2 en centros con experiencia es el enfoque estándar actual. Este procedimiento permite una estadificación correcta y contribuye al control regional de la enfermedad [1,2].
Si el tumor ha invadido directamente órganos vecinos como el bazo o el páncreas, estos pueden extirparse conservando la integridad del tumor.
¿Puede hacerse la operación del cáncer de estómago de forma cerrada?
En los pacientes adecuados, la gastrectomía puede realizarse por vía laparoscópica o robótica. Sobre todo en centros con experiencia, la cirugía mínimamente invasiva puede ofrecer ventajas como:
- Incisiones más pequeñas
- Menos dolor después de la operación
- Movilización y alimentación más tempranas
- Una estancia hospitalaria más corta
- Menos complicaciones de la herida
Sin embargo, el objetivo más importante no es que la operación se haga de forma cerrada o abierta, sino que el tumor se extirpe con márgenes seguros y se realice una linfadenectomía suficiente. En tumores avanzados, en pacientes con afectación de órganos vecinos o cuando no puede garantizarse la seguridad técnica, puede preferirse la cirugía abierta.
¿Por qué se administra quimioterapia antes de la operación?
En el cáncer de estómago localmente avanzado pero extirpable mediante cirugía, a muchos pacientes se les administra una parte de la quimioterapia antes de la operación y el resto después. Esto se denomina “tratamiento perioperatorio”.
El objetivo es:
- Reducir el tamaño del tumor
- Tratar de forma temprana las células cancerosas que no se detectan en las pruebas de imagen
- Aumentar la probabilidad de extirpar el tumor por completo
- Reducir el riesgo de que la enfermedad reaparezca
En pacientes con un estado general de salud adecuado, el esquema de quimioterapia llamado FLOT es una de las opciones estándar importantes del tratamiento perioperatorio. El beneficio en supervivencia de este enfoque se demostró en el estudio FLOT4 [5].
No todos los pacientes están en condiciones de tolerar el tratamiento FLOT. Teniendo en cuenta la edad, la función cardíaca y renal, el estado nutricional y la capacidad para la vida diaria, pueden elegirse esquemas de tratamiento más suaves.
¿Puede añadirse inmunoterapia al tratamiento previo a la operación?
En el estudio de fase III llamado MATTERHORN, añadir a la quimioterapia FLOT la inmunoterapia llamada durvalumab prolongó la supervivencia libre de enfermedad en los cánceres de estómago y de la unión gastroesofágica operables [6].
Basándose en estos resultados, el tratamiento perioperatorio que combina durvalumab con FLOT se ha aprobado en algunos países. Sin embargo, su aplicabilidad puede variar según:
- El estadio de la enfermedad
- El estado general del paciente
- Las condiciones de autorización y de financiación del medicamento en el país
- La decisión del comité de oncología Por ello no puede decirse que todos los pacientes con cáncer de estómago operable deban recibir necesariamente inmunoterapia. La elección del tratamiento debe hacerse de forma personalizada, teniendo en cuenta las guías actuales y las condiciones del país.
¿Necesitan tratamiento adicional los pacientes operados en primer lugar?
En algunos pacientes, una vez extirpado el cáncer de estómago mediante cirugía, puede recomendarse quimioterapia según el resultado anatomopatológico. Sobre todo en pacientes en estadio II–III a los que se les ha realizado una linfadenectomía D2 suficiente y que no recibieron quimioterapia antes de la operación, puede plantearse la quimioterapia posoperatoria.
Si hay tumor en el margen quirúrgico, la linfadenectomía ha sido insuficiente o en algunas situaciones de alto riesgo, puede valorarse en pacientes seleccionados la radioterapia junto con la quimioterapia. La radioterapia no se utiliza de forma rutinaria en todos los pacientes con cáncer de estómago [1,2].
¿Cómo se trata el cáncer de estómago avanzado?
Si la enfermedad se ha extendido a otros órganos o al peritoneo, la base del tratamiento son los medicamentos sistémicos.
El tratamiento puede personalizarse según las características biológicas del tumor:
- En los tumores HER2 positivos: pueden añadirse a la quimioterapia medicamentos dirigidos contra HER2.
- En los tumores PD-L1 positivos o con características adecuadas: puede utilizarse inmunoterapia junto con la quimioterapia.
- En los tumores con MSI alta o con deficiencia de MMR: puede obtenerse un beneficio notable de la inmunoterapia.
- En los tumores HER2 negativos y CLDN18.2 positivos: el zolbetuximab, dirigido contra CLDN18.2, puede utilizarse junto con la quimioterapia en los pacientes adecuados.
- En la enfermedad que progresa después del tratamiento: pueden valorarse otras opciones de quimioterapia, terapia dirigida o inmunoterapia según los tratamientos previos y las características del tumor [3,4].
Estos tratamientos pueden no estar aprobados al mismo tiempo ni financiados en todos los países. La opción más adecuada debe determinarse mediante una valoración de oncología médica.
¿Se opera en la fase avanzada?
En el cáncer de estómago extendido a otros órganos, la extirpación rutinaria del estómago no aporta un beneficio en supervivencia en la mayoría de los pacientes. Por ello, la operación no es el primer tratamiento estándar.
Sin embargo, si hay:
- Sangrado que no puede controlarse
- Obstrucción de la salida del estómago
- Perforación del estómago
- Situaciones que impiden la alimentación
puede ser necesaria una operación o una intervención endoscópica.
En algunos pacientes con metástasis limitadas que responden muy bien al tratamiento, la cirugía puede valorarse en centros con mucha experiencia y por decisión de un comité multidisciplinar. Este enfoque no es estándar y no puede aplicarse a todos los pacientes.
Recuperación y seguimiento
¿Cuánto tiempo se permanece en el hospital después de la operación?
La duración de la estancia hospitalaria varía según la extensión de la operación, si se ha hecho de forma abierta o cerrada, el estado general del paciente y el proceso de recuperación. Tras una operación sin complicaciones, en la mayoría de los pacientes puede ser necesaria una hospitalización de aproximadamente 3–10 días.
En el marco de los programas actuales de recuperación acelerada se planifican conjuntamente:
- Un control eficaz del dolor
- Levantarse y caminar pronto
- Ejercicios respiratorios
- Alimentación temprana en los pacientes adecuados
- Medidas para prevenir coágulos en las venas y en los pulmones
¿Cómo cambia la alimentación después de la operación?
Cuando se extirpa una parte o la totalidad del estómago, disminuye la cantidad de comida que puede tomarse de una vez. Por ello puede ser útil:
- Comer raciones pequeñas
- Hacer 5–6 comidas pequeñas al día
- Comer despacio y masticar bien los alimentos
- No beber demasiado líquido durante las comidas
- Tomar suficientes proteínas
- Limitar los alimentos con mucho azúcar Las necesidades nutricionales de cada paciente son diferentes. Contar con el apoyo de un dietista-nutricionista desde antes de la operación ayuda a reducir la pérdida de peso y de masa muscular.
¿Qué es el síndrome de dumping?
Después de extirpar una parte o la totalidad del estómago, el paso de los alimentos al intestino delgado más rápido de lo normal puede provocar el síndrome de dumping.
Poco después de comer pueden aparecer:
- Palpitaciones
- Sudoración
- Dolor abdominal
- Hinchazón
- Náuseas
- Diarrea
- Debilidad o mareo En algunos pacientes, 1–3 horas después de comer pueden aparecer temblor, sudoración y debilidad debidos a una bajada de la glucosa en sangre.
Las comidas pequeñas y frecuentes, la reducción de los azúcares simples y tomar los líquidos separados de las comidas pueden reducir las molestias. Si las molestias persisten, debe buscarse el apoyo del dietista-nutricionista y del médico.
¿Se necesitan suplementos de vitaminas y minerales?
Después de una gastrectomía total se necesita un suplemento de vitamina B12, porque se altera la absorción de esta vitamina a partir de los alimentos.
También después de una gastrectomía subtotal puede aparecer en algunos pacientes una carencia de vitamina B12. Además, pueden aparecer carencias de:
- Hierro
- Ácido fólico
- Vitamina D
- Calcio
- Proteínas.
Por ello deben controlarse de forma regular el peso, la fuerza muscular, el hemograma y los niveles de vitaminas y minerales. Los suplementos se ajustan de forma personalizada según los resultados de los análisis y la operación realizada.
¿Cómo se realiza el seguimiento después del tratamiento?
El objetivo del seguimiento es:
- Valorar si la enfermedad reaparece
- Controlar los efectos secundarios del tratamiento
- Vigilar el peso y el estado nutricional
- Detectar carencias de vitaminas y minerales
- Apoyar la vida diaria y el estado psicológico del paciente
El programa de seguimiento puede incluir exploración, análisis de sangre y, según el estadio de la enfermedad, tomografía computarizada. La endoscopia puede realizarse en pacientes a los que se ha conservado una parte del estómago o cuando existe un motivo clínico especial.
La frecuencia del seguimiento se determina según el estadio de la enfermedad, el tratamiento realizado y las molestias del paciente. No se aplica el mismo programa de seguimiento a todos los pacientes.
Si aparece una pérdida de peso nueva, dolor abdominal persistente, dificultad para tragar, vómitos repetidos, heces negras o imposibilidad de alimentarse, debe ponerse en contacto con el equipo sanitario sin esperar a la fecha de control prevista.
Preguntas frecuentes
¿La gastritis o la úlcera se convierten en cáncer de estómago?
La mayoría de las gastritis y de las úlceras de estómago no se convierten en cáncer. No obstante, la gastritis atrófica de larga evolución relacionada con el Helicobacter pylori y la metaplasia intestinal pueden aumentar con el tiempo el riesgo de cáncer de estómago.
Cuando se detecta una úlcera de estómago, es importante tomar biopsias y, si el médico lo considera necesario, repetir la endoscopia después del tratamiento.
¿El tratamiento del Helicobacter pylori previene el cáncer de estómago?
Eliminar el Helicobacter pylori con los antibióticos adecuados puede reducir el riesgo de cáncer de estómago. El efecto protector es mayor cuando el tratamiento se realiza antes de que se desarrollen cambios avanzados en la mucosa del estómago.
Después del tratamiento debe confirmarse que la bacteria se ha eliminado con una prueba del aliento, una prueba de antígeno en heces u otro método adecuado.
Cuando se diagnostica un cáncer de estómago, ¿se opera de inmediato?
No siempre. Algunos tumores en fase muy inicial pueden extirparse mediante endoscopia. En la enfermedad localmente avanzada pero operable, en cambio, muchas veces puede planificarse primero quimioterapia —en los pacientes adecuados, además, inmunoterapia—, después la operación y, a continuación, la continuación del tratamiento.
Por ello no debe decidirse una operación directa sin una estadificación suficiente y sin la valoración del comité de oncología.
¿Es imprescindible extirpar todo el estómago?
No. Según la localización y la extensión del tumor, puede extirparse solo una parte del estómago. Si el tumor puede extirparse con márgenes quirúrgicos seguros, puede preferirse conservar la mayor parte posible del estómago.
En los tumores cercanos a la parte superior del estómago o extensos puede ser necesaria una gastrectomía total.
¿Es posible vivir sin estómago?
Sí. Después de una gastrectomía total, el esófago se une al intestino delgado y la digestión continúa.
Es necesario comer poco y a menudo, seguir las recomendaciones nutricionales, tomar suplementos de vitamina B12 y mantener los controles periódicos. Aunque el proceso de adaptación puede llevar tiempo, muchos pacientes pueden volver a su vida diaria.
¿Puede hacerse la operación del cáncer de estómago de forma cerrada?
En los pacientes adecuados, la operación puede realizarse por vía laparoscópica. Sin embargo, en la elección del método son importantes el estadio y la localización del tumor, las operaciones previas y la experiencia del cirujano.
Más importante que hacer la operación de forma cerrada es que el tumor se extirpe con márgenes seguros y con una linfadenectomía suficiente.
¿Cuánto dura el tratamiento?
La duración del tratamiento varía según el estadio de la enfermedad y el método que se vaya a utilizar.
En los pacientes en los que se planifica quimioterapia antes y después de la operación, todo el proceso de tratamiento suele durar aproximadamente 4–6 meses. Como entre los tratamientos hay periodos de valoración, de preparación para la operación y de recuperación posoperatoria, el proceso total puede ser más largo en algunos pacientes.
En la inmunoterapia o en los tratamientos de la enfermedad avanzada, la duración varía según la respuesta al tratamiento, los efectos secundarios y el medicamento utilizado. Por ello no puede darse de antemano una duración exacta para cada paciente.
¿La quimioterapia se administra antes o después de la operación?
En muchos cánceres de estómago localmente avanzados, una parte de la quimioterapia se administra antes de la operación y el resto después.
Algunos pacientes pueden operarse primero y recibir quimioterapia posoperatoria según el resultado anatomopatológico. La secuencia correcta se determina según el estadio de la enfermedad, el estado general del paciente y las características de la cirugía realizada.
¿No se retrasa la operación durante la quimioterapia?
En los pacientes adecuados, la quimioterapia antes de la operación es una parte planificada del tratamiento y no significa que la operación se retrase innecesariamente.
En este periodo se busca reducir el tamaño del tumor y tratar de forma temprana las células cancerosas microscópicas que puedan existir en otras partes del cuerpo. Durante el tratamiento, la evolución de la enfermedad se vigila con pruebas de imagen y valoraciones clínicas.
¿Pueden recibir inmunoterapia todos los pacientes con cáncer de estómago?
No. La idoneidad de la inmunoterapia varía según el estadio de la enfermedad, el tratamiento realizado, características del tumor como MSI/MMR y PD-L1, y las condiciones de autorización de los medicamentos.
La inmunoterapia es una opción de tratamiento potente, pero puede causar efectos secundarios debidos a que el sistema inmunitario ataca órganos normales. Por ello debe administrarse bajo la supervisión de oncología médica.
¿Por qué se realizan pruebas biológicas en el cáncer de estómago avanzado?
El cáncer de estómago no es una única enfermedad. Algunos tumores pueden tener características tratables como HER2, PD-L1, MSI/MMR o CLDN18.2.
Estas pruebas ayudan a determinar qué pacientes pueden beneficiarse más de la terapia dirigida o de la inmunoterapia.
¿Cuándo puedo volver a mi vida normal después de la operación?
En la mayoría de los pacientes, la vuelta a las actividades diarias ligeras empieza en pocas semanas. La vuelta a un trabajo de oficina suele ser posible en 4–6 semanas. Si se trata de una operación abierta, ha habido complicaciones o el trabajo es físicamente pesado, puede necesitarse más tiempo.
La adaptación a la alimentación y la recuperación del nivel de energía pueden llevar varios meses. El plan de vuelta a la actividad y al trabajo debe hacerse según la recuperación personal.
En mi familia hay cáncer de estómago, ¿debo hacerme yo también una endoscopia?
En las personas con un familiar de primer grado con cáncer de estómago, el riesgo puede aumentar. Sin embargo, no existe una única edad de inicio ni un único intervalo de endoscopia aplicables a todos.
Deben valorarse conjuntamente el número de familiares diagnosticados de cáncer, la edad a la que se diagnosticaron, el tipo anatomopatológico del cáncer y la situación de la persona respecto al Helicobacter pylori. Sobre todo si hay cáncer de estómago en más de un familiar o a una edad temprana, puede considerarse el asesoramiento genético y un programa de endoscopia personalizado.
¿Es posible prevenir el cáncer de estómago?
No es posible prevenir todos los cánceres de estómago. No obstante, las medidas que pueden ayudar a reducir el riesgo son:
- No fumar
- Tratar adecuadamente la infección por Helicobacter pylori
- Limitar los alimentos muy salados y los procesados
- Seguir una alimentación equilibrada rica en verduras y frutas
- Mantener un peso saludable
- Pedir una valoración médica si hay antecedentes familiares
- Estudiar sin demora los síntomas de alarma
Referencias científicas
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- Shitara K, Ajani JA, Moehler M, et al. Pan-Asian Adapted ESMO Clinical Practice Guidelines for the Diagnosis, Treatment and Follow-up of Patients with Gastric Cancer. ESMO Open. 2024;9(2):102226. https://www.esmoopen.com/article/S2059-7029(23)01467-9/fulltext
- Ajani JA, D’Amico TA, Bentrem DJ, et al. Gastric Cancer, Version 2.2025, NCCN Clinical Practice Guidelines in Oncology. JNCCN. 2025;23(5):169–191. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40341199/
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Nota informativa: Esta página tiene fines de información general. La información aquí recogida no sustituye la exploración personal, el estudio anatomopatológico ni la valoración de un comité multidisciplinar de tumores. El diagnóstico y el plan de tratamiento deben elaborarse de forma individual para cada paciente.
Información importante: La información de esta página se ha preparado con fines de información general a partir de la literatura científica actual y de guías internacionales. La información aquí recogida no sustituye la exploración personal, el estudio anatomopatológico ni la valoración de un comité multidisciplinar de tumores. Las características clínicas de cada paciente son diferentes. Las personas con sospecha de cáncer de estómago, con síntomas o con factores de riesgo deben acudir al médico para una valoración personal.