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Prof. Dr. Ersin Gündoğan

Bypass gástrico

Derivación gástrica

Información para pacientes sobre qué es la operación de bypass gástrico (derivación gástrica), a quién se aplica, sus riesgos, el proceso de recuperación y el seguimiento de las vitaminas.

Última actualización: 15 de julio de 2026

Última actualización: 15 de julio de 2026

Esta página es una traducción del original en turco. El texto válido desde el punto de vista médico es la versión en turco. Leer el original en turco

¿Qué es esta operación?

El bypass gástrico (derivación gástrica) es uno de los métodos que se aplican desde hace más tiempo en la cirugía de la obesidad. Su forma más habitual se denomina “bypass gástrico en Y de Roux”. En la operación se crea, a partir de la parte superior del estómago, un pequeño reservorio gástrico (una nueva porción de estómago del tamaño aproximado de un huevo), y este reservorio se une a una porción más alejada del intestino delgado.

Así, la operación actúa de dos maneras: gracias al pequeño reservorio gástrico se siente saciedad comiendo menos y, como una parte del intestino delgado queda fuera de circulación, disminuye la absorción de una parte de los alimentos ingeridos. Además, tras la operación se producen cambios en algunas hormonas intestinales relacionadas con el apetito y la regulación del azúcar en sangre.

Su diferencia fundamental con la operación de manga gástrica (gastrectomía en manga) es la siguiente: en la manga gástrica solo se extirpa una parte del estómago para reducir su volumen; en el bypass gástrico, en cambio, el estómago no se extirpa, sino que se crea un pequeño reservorio y se reorganiza el trayecto intestinal. El método adecuado se decide conjuntamente según el estado de salud de la persona, sus enfermedades asociadas y el resultado de la valoración quirúrgica.

¿A quién se aplica?

El bypass gástrico es una opción que se valora en pacientes con obesidad en los que no se obtiene un resultado suficiente solo con dieta, ejercicio y tratamiento farmacológico. Los criterios generalmente aceptados son los siguientes:

  • Personas con un índice de masa corporal (IMC) de 40 o más,
  • Personas con un IMC de 35 o más que tienen enfermedades asociadas a la obesidad, como diabetes tipo 2, hipertensión (tensión arterial alta) o apnea del sueño.

Sobre todo en pacientes con diabetes tipo 2 o con molestias de reflujo marcadas, el bypass gástrico puede valorarse en primer lugar. La decisión de operar no se toma en una única consulta; se toma de forma conjunta al final de un proceso de preparación multidisciplinar que incluye valoraciones de endocrinología, psiquiatría/psicología, nutrición y anestesia. Es importante que determine el método adecuado para usted hablándolo con su médico.

¿Cómo se realiza la operación?

La operación se realiza con anestesia general y hoy en día en la mayoría de los casos con técnica laparoscópica (cerrada, con pequeñas incisiones). Se introducen una cámara e instrumentos quirúrgicos a través de varios orificios pequeños en el abdomen.

  • A partir de la parte superior del estómago se crea un pequeño reservorio gástrico.
  • El intestino delgado se secciona en un punto determinado y su extremo inferior se une a este nuevo reservorio.
  • De este modo, los alimentos pasan al intestino delgado sin pasar por la mayor parte del estómago ni por el duodeno.

La operación suele durar unas horas. Gracias a la técnica cerrada, como las incisiones son pequeñas, el dolor suele ser menor y la vuelta a la vida cotidiana es relativamente más rápida. En raras ocasiones, si es técnicamente necesario, puede tener que pasarse a cirugía abierta.

Riesgos y posibles complicaciones

Como en toda operación, el bypass gástrico también conlleva algunos riesgos. Algunos pueden aparecer en la fase temprana y otros, meses o años después:

  • Sangrado, infección de la herida y problemas relacionados con la anestesia,
  • Fuga en las líneas de sutura (filtración en las zonas de unión),
  • Formación de coágulos en las venas de las piernas y paso del coágulo al pulmón (embolia),
  • Síndrome de dumping: molestias como palpitaciones, sudoración, debilidad y diarrea, sobre todo después de tomar alimentos azucarados,
  • Úlcera o estrechamiento en la zona de unión,
  • Hernia interna (atrapamiento de los intestinos dentro del abdomen) y el dolor abdominal asociado,
  • A largo plazo, déficits de vitaminas y minerales (hierro, B12, vitamina D, calcio, ácido fólico).

Como la reducción de la absorción forma parte del mecanismo de acción de esta operación, el riesgo de déficit de vitaminas y minerales suele ser más marcado que en la manga gástrica. Por ello, los análisis de sangre periódicos y el uso sin interrupciones de los suplementos recomendados deben considerarse parte inseparable de la operación. Ante síntomas como dolor abdominal intenso, fiebre, vómitos o dificultad para respirar, debe acudir a su médico sin perder tiempo.

Recuperación y seguimiento

La estancia en el hospital suele ser de unos días; este plazo puede variar según el estado general de la persona. Empezar a caminar pronto después de la operación es importante para reducir el riesgo de coágulos.

La alimentación se avanza de forma progresiva con el acompañamiento de un dietista:

  • En los primeros días, líquidos claros,
  • Después, líquidos espesos y alimentos en forma de puré,
  • En unas semanas, alimentos blandos y paso progresivo a la alimentación normal.

Comer en porciones pequeñas, despacio y masticando bien, y tomar los líquidos en momentos separados de las comidas son algunas de las reglas básicas de este periodo. Las personas con trabajos de oficina suelen poder volver al trabajo en unas semanas; en los trabajos que requieren levantar peso, este plazo puede alargarse.

El seguimiento dura toda la vida. Durante el primer año se realizan con más frecuencia, y después a intervalos regulares, revisiones de control y análisis de sangre. El control de los niveles de vitaminas y minerales y el uso continuado de los suplementos que le recomiende su médico tienen una gran importancia para prevenir la anemia, la pérdida de masa ósea (osteoporosis) y los problemas del sistema nervioso.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre el bypass gástrico y la manga gástrica?

En la manga gástrica se extirpa una parte del estómago y el trayecto digestivo no cambia; en el bypass gástrico el estómago no se extirpa, sino que se crea un pequeño reservorio y se reorganiza el intestino delgado. Como en el bypass también disminuye la absorción, el seguimiento de las vitaminas es más estrecho. El método adecuado varía según cada persona; debe tomar esta decisión junto con su médico.

¿Cuándo podré volver al trabajo después de la operación?

Este plazo depende de la naturaleza del trabajo y de su ritmo de recuperación. En los trabajos de oficina, la vuelta suele ser posible en unas semanas, mientras que en los trabajos físicamente pesados puede recomendarse un plazo más largo. El momento exacto lo determinará junto con su médico en las revisiones de control.

¿Tendré que tomar vitaminas toda la vida?

Sí; como después del bypass gástrico la absorción de algunas vitaminas y minerales disminuye de forma permanente, es necesario tomar de forma regular y continuada los suplementos que le recomiende su médico. Con análisis de sangre periódicos, los déficits pueden detectarse y corregirse a tiempo.

¿Se puede revertir la operación?

Como en el bypass gástrico el estómago no se extirpa, técnicamente es una operación que puede revertirse; sin embargo, se trata de una intervención mayor, con sus propios riesgos, que solo se plantea en caso de necesidad médica. La operación se planifica como un cambio de vida permanente.

Nota informativa: Esta página tiene fines informativos generales y no sustituye a la consulta personal ni a la valoración por parte del médico.

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