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Prof. Dr. Ersin Gündoğan

Cálculos en la vesícula biliar

La presencia de cálculos en la vesícula biliar se denomina en lenguaje médico “colelitiasis”. En muchas personas puede permanecer silenciosa durante años sin causar ninguna molestia.

Última actualización: 18 de agosto de 2026

Última actualización: 18 de agosto de 2026

Esta página es una traducción del original en turco. El texto válido desde el punto de vista médico es la versión en turco. Leer el original en turco

Visión general

La vesícula biliar es un órgano pequeño situado en la parte inferior del hígado. Almacena la bilis producida en el hígado y la envía al intestino delgado, sobre todo después de las comidas que contienen grasa. La bilis es un líquido natural que ayuda a digerir las grasas.

Cuando se altera el equilibrio de sustancias de la bilis como el colesterol, las sales biliares y la bilirrubina, pueden formarse cálculos en la vesícula biliar. La presencia de cálculos en la vesícula biliar se denomina en lenguaje médico “colelitiasis”.

Los cálculos en la vesícula biliar son muy frecuentes en la población. En muchas personas pueden permanecer silenciosos durante años sin causar ninguna molestia. En otras, en cambio, pueden provocar episodios de dolor, inflamación de la vesícula biliar, obstrucción del conducto biliar o inflamación del páncreas.

Lo que debe saber

Lo más importante en la decisión de tratamiento no es solo que el cálculo se vea en la ecografía, sino si causa en el paciente molestias típicas o una complicación relacionada con el cálculo [1,2].

Síntomas y causas

¿Qué síntomas pueden producir los cálculos en la vesícula biliar?

La mayoría de los cálculos en la vesícula biliar no dan síntomas. Cuando aparecen síntomas, la molestia más frecuente es el “dolor biliar” o, por su nombre médico, el “cólico biliar”.

Las características típicas del dolor biliar son las siguientes:

  • Se nota en la parte superior derecha del abdomen o en la zona del estómago
  • Generalmente dura más de 30 minutos
  • Puede durar hasta varias horas
  • Puede irradiarse al hombro derecho, a la espalda o por debajo del omóplato derecho
  • Puede acompañarse de náuseas y vómitos
  • En algunas personas comienza sobre todo después de una comida grasa o copiosa
  • Puede despertar por la noche

Aunque su nombre incluye la palabra “cólico”, el dolor no suele presentarse como calambres breves que van y vienen, sino como un dolor fuerte que aumenta progresivamente y se mantiene estable durante un tiempo.

El dolor típico causado por los cálculos biliares por lo general no mejora claramente al expulsar gases, ir al baño o cambiar de postura.

¿La hinchazón y la indigestión se deben a los cálculos biliares?

La hinchazón, los eructos, el ardor de estómago y la indigestión pueden aparecer en personas con cálculos biliares. Sin embargo, estas molestias no son exclusivas de los cálculos biliares. El reflujo, la gastritis, la úlcera, las enfermedades intestinales y los hábitos alimentarios también pueden causar molestias similares.

Por ello, tener solo indigestión o hinchazón no significa que las molestias vayan a desaparecer con seguridad tras la cirugía de la vesícula biliar. Antes de decidir la operación, debe valorarse si la molestia es realmente compatible con los cálculos biliares.

¿Qué síntomas pueden indicar un problema más grave?

Urgencia: 112

Los siguientes síntomas pueden anunciar situaciones importantes como la inflamación de la vesícula biliar, la obstrucción del conducto biliar, la infección de las vías biliares o la inflamación del páncreas:

  • Dolor abdominal que no cede en unas horas o que aumenta progresivamente
  • Fiebre y escalofríos
  • Coloración amarilla de los ojos o de la piel
  • Oscurecimiento de la orina
  • Aclaramiento marcado del color de las heces
  • Vómitos repetidos o que no se detienen
  • Sensibilidad marcada en el abdomen
  • Debilidad, bajada de la tensión arterial o confusión

Si aparece alguno de estos síntomas, se debe acudir sin esperar a un centro sanitario. En particular, cuando el dolor se acompaña a la vez de fiebre e ictericia, es necesaria una valoración urgente por la posibilidad de una infección de las vías biliares.

¿Por qué se forman los cálculos biliares?

La mayoría de los cálculos biliares son cálculos de colesterol. En un número menor de pacientes se observan cálculos pigmentarios, formados principalmente por bilirrubina.

Los principales factores que pueden facilitar la formación de cálculos son los siguientes:

  • El aumento de la edad
  • El sexo femenino y los efectos hormonales
  • El embarazo
  • Los antecedentes familiares de cálculos biliares
  • El sobrepeso y la obesidad
  • La pérdida de peso muy rápida
  • La pérdida rápida de peso tras la cirugía de la obesidad
  • El ayuno prolongado o la alimentación por vía intravenosa
  • La diabetes y las enfermedades metabólicas
  • Algunas enfermedades del hígado y del intestino
  • Algunas enfermedades de la sangre en las que los glóbulos rojos se destruyen rápidamente
  • El uso de algunos medicamentos

Tener uno de estos factores de riesgo no significa que la persona vaya a desarrollar cálculos necesariamente. Los cálculos biliares suelen aparecer por la combinación de varios factores.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico se establece valorando las molestias del paciente, los hallazgos de la exploración, los análisis de sangre y los resultados de las pruebas de imagen.

¿Cuál es la prueba de primera elección?

La prueba de imagen de primera elección para estudiar los cálculos en la vesícula biliar es la ecografía abdominal.

La ecografía:

  • No utiliza radiación.
  • No es dolorosa.
  • Puede mostrar la gran mayoría de los cálculos en la vesícula biliar.
  • Puede valorar si hay engrosamiento de la pared de la vesícula biliar o líquido a su alrededor.
  • Puede informar sobre si hay dilatación de las vías biliares.

El resultado de la ecografía debe valorarse junto con las molestias del paciente y los hallazgos de la exploración. Que se vea un cálculo en la ecografía no significa que todas las molestias abdominales de la persona se deban necesariamente al cálculo.

¿Qué análisis de sangre pueden realizarse?

En los pacientes con dolor, fiebre o ictericia pueden solicitarse los siguientes análisis:

  • Hemograma completo
  • Marcadores de infección e inflamación
  • Bilirrubina
  • Enzimas hepáticas
  • Enzimas de las vías biliares
  • Enzimas pancreáticas
  • Función renal y electrolitos

Unos resultados normales en sangre no significan que no haya cálculos en la vesícula biliar. No obstante, la elevación de los valores puede aumentar la sospecha de inflamación de la vesícula biliar, de un cálculo en el conducto biliar o de pancreatitis.

¿Cuándo se utilizan la colangiorresonancia (CPRM) y la ecoendoscopia?

Si en la ecografía se ve un cálculo en el colédoco (conducto biliar principal), si el conducto biliar está dilatado, si aparece ictericia o si las pruebas hepáticas están elevadas, puede ser necesario buscar cálculos en el conducto biliar principal.

Con este fin se utilizan:

  • Colangiorresonancia (CPRM): Es un estudio especial de resonancia magnética que muestra con detalle las vías biliares sin utilizar radiación.
  • Ecoendoscopia (USE): Consiste en examinar de cerca las vías biliares con un dispositivo de ecografía situado en el extremo de un endoscopio que se introduce por la boca.

Si la probabilidad de que haya un cálculo en el conducto biliar principal es intermedia, puede preferirse confirmar primero el cálculo con CPRM o USE en lugar de realizar directamente una CPRE. De este modo pueden evitarse procedimientos invasivos innecesarios [1,3].

¿Qué es la CPRE?

La CPRE es una intervención sobre el conducto biliar que se realiza llegando al duodeno con un endoscopio especial introducido por la boca. Puede permitir extraer el cálculo del conducto biliar, abrir el conducto o, cuando es necesario, colocar una endoprótesis (stent).

Hoy en día, la CPRE no es una prueba que se utilice de forma rutinaria solo para diagnosticar. Se realiza sobre todo con fines terapéuticos cuando la probabilidad de un cálculo o de una obstrucción en el conducto biliar es alta.

Aunque la CPRE es un procedimiento eficaz, puede causar complicaciones como pancreatitis, sangrado, infección y perforación intestinal. Por ello, su necesidad debe valorarse con cuidado [3].

¿Es necesaria una tomografía computarizada?

La tomografía computarizada no es necesaria en todos los pacientes con cálculos biliares. Algunos cálculos biliares pueden no verse con claridad en la tomografía. Sin embargo, puede utilizarse para investigar si el dolor abdominal se debe a otra causa o para valorar las complicaciones que hayan aparecido.

Opciones de tratamiento

¿Es necesaria la cirugía en los cálculos biliares que no dan síntomas?

En los cálculos detectados de forma casual en una ecografía realizada por otro motivo, que no causan ningún síntoma y en los que la vesícula biliar y las vías biliares tienen un aspecto normal, la mayoría de las veces no es necesaria la cirugía. Generalmente basta con explicar al paciente ante qué síntomas debe consultar [1].

En los cálculos asintomáticos tampoco es necesario, para la mayoría de los pacientes, realizar ecografías de rutina a intervalos frecuentes. Si aparece un dolor nuevo o un signo de complicación, se realiza una nueva valoración.

No obstante, en las siguientes situaciones especiales, la opción quirúrgica puede valorarse de forma individual aunque no haya ninguna molestia:

  • Hallazgos de imagen sospechosos de cáncer de vesícula biliar
  • Engrosamiento marcado o irregular de la pared de la vesícula biliar
  • Pólipo en la vesícula biliar, junto con cálculos, de un tamaño que puede requerir cirugía
  • Cálculos muy grandes
  • Algunas enfermedades hereditarias de la sangre en las que los glóbulos rojos se destruyen rápidamente
  • Plan de un tratamiento que suprimirá intensamente el sistema inmunitario o de un trasplante de órgano
  • Situaciones seleccionadas en las que el seguimiento o el acceso a la atención sanitaria urgente son muy difíciles

Ninguna de estas situaciones significa por sí sola una decisión automática de operar. Deben valorarse conjuntamente la edad, el estado general de salud, los hallazgos de imagen y los riesgos de la operación.

¿Es siempre necesaria la cirugía en la vesícula en porcelana?

La calcificación de la pared de la vesícula biliar se denomina “vesícula en porcelana”. En el pasado se pensaba que esta situación estaba fuertemente relacionada con el cáncer de vesícula biliar, y se recomendaba la cirugía a casi todos los pacientes.

Los datos actuales muestran que el riesgo de cáncer puede variar según la forma de la calcificación. Por ello, no se recomienda automáticamente la cirugía a todos los pacientes con vesícula en porcelana. Deben valorarse conjuntamente la extensión de la calcificación, el aspecto de la pared de la vesícula biliar, la presencia de un pólipo o una masa asociados, la edad del paciente y el riesgo quirúrgico.

¿Cuál es el tratamiento de los cálculos biliares que dan síntomas?

En los pacientes con dolor biliar típico, el tratamiento definitivo es la extirpación quirúrgica de la vesícula biliar. Este procedimiento se denomina “colecistectomía”.

Extraer solo los cálculos y dejar la vesícula biliar no es el tratamiento estándar, porque si la vesícula biliar, que favorece la formación de cálculos, permanece en su sitio, los cálculos pueden volver a formarse.

En el tiempo que transcurre hasta la cirugía programada:

  • Evitar las comidas muy grasas y copiosas
  • Limitar los alimentos que la persona nota que desencadenan el dolor
  • Utilizar los analgésicos recomendados por el médico

puede ayudar a reducir los episodios. Sin embargo, los cambios en la alimentación no eliminan los cálculos existentes.

¿Cuándo se opera en la inflamación de la vesícula biliar?

La obstrucción de la salida de la vesícula biliar por un cálculo puede causar una colecistitis aguda, es decir, una inflamación de la vesícula biliar. Las guías actuales recomiendan que, si no existe una situación grave que contraindique la operación, la cirugía laparoscópica se realice lo antes posible y, preferiblemente, durante el mismo ingreso hospitalario [2].

La cirugía temprana:

  • Reduce los episodios repetidos de dolor e inflamación.
  • Disminuye el riesgo de volver a acudir al hospital.
  • Puede acortar la estancia hospitalaria total.

En los pacientes con un deterioro grave del estado general o que no podrían tolerar la operación, pueden ser necesarios métodos temporales como el tratamiento antibiótico y el drenaje de la vesícula biliar mediante un tubo colocado a través de la piel. Una vez que mejora el estado general, se vuelve a valorar la posibilidad de la cirugía.

¿Qué se hace si un cálculo biliar causa una pancreatitis?

Un cálculo que pasa al conducto biliar puede afectar a la salida del conducto pancreático y causar una pancreatitis aguda.

En la pancreatitis biliar leve, para evitar una nueva pancreatitis, se recomienda realizar la cirugía de la vesícula biliar en la mayoría de los casos durante el mismo ingreso hospitalario [3].

Si hay una pancreatitis grave, grandes colecciones de líquido o daño tisular, la cirugía puede aplazarse hasta que la inflamación esté controlada y el estado del paciente sea adecuado.

No todas las pancreatitis biliares requieren una CPRE urgente. La CPRE se realiza sobre todo cuando hay una obstrucción persistente de las vías biliares o una infección de las vías biliares [3].

¿Qué se hace si un cálculo pasa al conducto biliar?

Si se confirma que hay un cálculo en el conducto biliar principal, es necesario eliminarlo. Este procedimiento puede realizarse:

  • Antes de la operación, mediante CPRE
  • Durante la operación, mediante una intervención sobre el conducto biliar
  • En pacientes seleccionados, después de la operación, mediante CPRE

El método preferido se determina según el estado del paciente y la experiencia del centro.

Aunque el conducto biliar se haya limpiado mediante CPRE, si hay cálculos en la vesícula biliar y el paciente es apto para la cirugía, se programa la operación de la vesícula biliar para prevenir nuevos cálculos y complicaciones que podrían aparecer más adelante.

¿Cómo se realiza la operación?

El método quirúrgico estándar en los cálculos en la vesícula biliar es la colecistectomía laparoscópica. La operación se realiza con anestesia general, a través de varias incisiones pequeñas en el abdomen, con una cámara e instrumentos quirúrgicos especiales.

Durante la operación es importante identificar con seguridad el conducto biliar y la arteria de la vesícula biliar. El método de verificación anatómica denominado en cirugía “visión crítica de seguridad” se recomienda para reducir el riesgo de lesión de las vías biliares [4].

En caso de inflamación intensa, adherencias o imposibilidad de distinguir con seguridad la anatomía, el cirujano puede:

  • Continuar una parte de la operación por vía abierta.
  • Extirpar la parte de la vesícula biliar que puede retirarse con seguridad.
  • Realizar durante la operación un estudio adicional para visualizar las vías biliares.

Pasar de la cirugía laparoscópica a la cirugía abierta no es un fracaso. Esta decisión es una medida de seguridad para evitar una lesión grave de las vías biliares o de los vasos sanguíneos.

Operación relacionadaColecistectomía laparoscópicaLea cómo se realiza la operación y cómo es el proceso de recuperación →

¿Es necesaria la cirugía robótica?

La cirugía de la vesícula biliar puede realizarse por vía laparoscópica, robótica o, en situaciones adecuadas, abierta. Hoy en día, para la mayoría de los pacientes, el enfoque estándar y eficaz es la cirugía laparoscópica.

El sistema robótico puede utilizarse en algunos centros, pero no es necesario en todas las cirugías de la vesícula biliar. Para la seguridad quirúrgica, más que el dispositivo utilizado, importan la selección correcta del paciente, la identificación segura de las estructuras anatómicas y la experiencia del cirujano.

¿Pueden disolverse los cálculos con medicamentos?

Los medicamentos que contienen ácido ursodesoxicólico pueden considerarse en pacientes muy seleccionados con una vesícula biliar funcionante y cálculos de colesterol pequeños. Sin embargo:

  • Puede ser necesario que el tratamiento dure meses o años.
  • No es eficaz en todos los tipos de cálculos.
  • Los cálculos pueden volver a formarse después del tratamiento.
  • En los cálculos que dan síntomas ofrece una solución menos definitiva que la cirugía.

Por ello, en los pacientes aptos para la cirugía y con molestias típicas, el tratamiento estándar es generalmente la extirpación de la vesícula biliar. Los métodos de fragmentación de cálculos (litotricia) tampoco se utilizan hoy en día de forma rutinaria en los cálculos en la vesícula biliar.

¿Tratan los antibióticos los cálculos?

No. Los antibióticos no disuelven ni eliminan los cálculos biliares. Pueden utilizarse para controlar la infección cuando aparece una infección de la vesícula biliar o de las vías biliares. Si la obstrucción persiste, los antibióticos solos pueden no ser suficientes; puede ser necesaria la cirugía, una CPRE o un drenaje.

Proceso de recuperación

¿Cuánto tiempo se permanece en el hospital después de la operación?

Tras una colecistectomía laparoscópica sin complicaciones, muchos pacientes pueden recibir el alta el mismo día o al día siguiente. Si hay inflamación aguda, enfermedades asociadas, cálculos en el conducto biliar o una cirugía abierta, la estancia hospitalaria puede prolongarse.

¿Hay dolor después de la operación?

En los primeros días puede haber dolor en las zonas de las incisiones y sensación de tensión en el abdomen. En la cirugía laparoscópica puede aparecer dolor referido al hombro debido al gas introducido en el abdomen. Estas molestias suelen disminuir en unos días.

Tomar los analgésicos recomendados por el médico y dar paseos cortos desde el principio ayuda a la recuperación.

¿Cuándo se puede volver a la vida normal y al trabajo?

El tiempo de recuperación varía de una persona a otra. Tras una cirugía laparoscópica, la mayoría de los pacientes:

  • Pueden empezar las tareas cotidianas ligeras en unos días.
  • Pueden volver al trabajo de oficina en aproximadamente 1–2 semanas.
  • Pueden empezar a conducir cuando puedan moverse sin dolor, estén en condiciones de frenar bruscamente y no tomen analgésicos potentes.

Para levantar peso, hacer ejercicio intenso y realizar trabajos que exigen esfuerzo físico puede necesitarse más tiempo. El momento exacto debe determinarse según la evolución de la operación y las recomendaciones del cirujano.

¿Cómo debe alimentarse después de la extirpación de la vesícula biliar?

Después de extirpar la vesícula biliar, el hígado sigue produciendo bilis. La bilis, al no almacenarse ya, llega al intestino de forma más continua y en cantidades pequeñas. Por ello, el aparato digestivo sigue funcionando.

En los primeros días o semanas pueden aparecer:

  • Hinchazón después de las comidas grasas
  • Gases
  • Heces blandas
  • Necesidad de ir al baño con más frecuencia

En la mayoría de los pacientes, estas molestias disminuyen con el tiempo.

En el periodo inicial, comer raciones pequeñas y con poca grasa puede aliviar. A largo plazo, la mayoría de las personas no necesitan seguir una dieta estricta o especial. Basta con una alimentación equilibrada y mantener un peso saludable.

¿Qué síntomas después de la operación son importantes?

Si aparece alguna de las siguientes situaciones, debe ponerse en contacto con el equipo sanitario:

  • Dolor abdominal que aumenta progresivamente o que no cede a pesar de los analgésicos
  • Fiebre alta o escalofríos
  • Coloración amarilla de los ojos o de la piel
  • Vómitos persistentes
  • Hinchazón abdominal marcada
  • Enrojecimiento creciente, hinchazón o secreción purulenta en la herida
  • Dificultad para respirar
  • Hinchazón o dolor en una sola pierna
  • Heces de color claro y orina de color oscuro

Preguntas frecuentes

¿Los cálculos en la vesícula biliar se convierten en cáncer?

Los cálculos en la vesícula biliar no se convierten directamente en cáncer. El cáncer de vesícula biliar es bastante raro. Aunque se piensa que los cálculos grandes y de larga evolución pueden aumentar el riesgo en relación con la inflamación crónica, en la inmensa mayoría de las personas con cálculos biliares no aparece cáncer.

Si en la ecografía se ve un engrosamiento irregular de la pared de la vesícula biliar, un pólipo o una masa, es necesaria una valoración adicional.

Tengo cálculos pero ningún dolor. ¿Debo operarme?

En la mayoría de los casos, no. En los cálculos biliares que no dan ningún síntoma y sin otros hallazgos sospechosos en las pruebas de imagen, no se recomienda la cirugía de rutina. Puede bastar con que sepa ante qué molestias debe consultar al médico.

Si hay un cálculo grande, un pólipo de la vesícula biliar, cambios en la pared o algunas enfermedades especiales, la decisión se toma de forma individual.

¿Son necesarias ecografías periódicas en los cálculos biliares asintomáticos?

En los cálculos encontrados de forma casual en una vesícula biliar de aspecto normal y que no dan ningún síntoma, en la mayoría de los pacientes no es necesario un seguimiento ecográfico periódico. Si aparece un dolor nuevo, fiebre o ictericia, debe hacerse una nueva valoración.

Si hay un pólipo de la vesícula biliar, un engrosamiento de la pared u otro hallazgo sospechoso, puede ser necesario un programa de seguimiento distinto.

¿Influye el tamaño del cálculo en la decisión de operar?

El tamaño del cálculo es uno de los criterios utilizados en la valoración, pero por sí solo no es suficiente. Se valoran conjuntamente los síntomas del paciente, el número de cálculos, el aspecto de la pared de la vesícula biliar, la presencia de un pólipo o una masa asociados y el estado general de salud.

Los cálculos muy pequeños también pueden pasar al conducto biliar y causar pancreatitis o ictericia. Por ello, no puede hacerse una distinción tajante del tipo “el cálculo pequeño es inofensivo, el cálculo grande es peligroso”.

¿Qué es más peligroso, muchos cálculos pequeños o un único cálculo grande?

Ambas situaciones pueden tener riesgos diferentes. Los cálculos pequeños pueden pasar con más facilidad al conducto biliar y causar pancreatitis o ictericia. Los cálculos grandes, en cambio, pueden relacionarse con una compresión e inflamación prolongadas.

En la decisión de operar no solo importan el número y el tamaño de los cálculos, sino también los síntomas del paciente y las complicaciones que hayan aparecido.

¿Los cálculos en la vesícula biliar se expulsan por sí solos?

Un cálculo pequeño de la vesícula biliar puede pasar al conducto biliar, pero esto no siempre es algo bueno. El cálculo puede pasar del conducto al intestino, pero también puede obstruir el conducto biliar o la salida del conducto pancreático y causar ictericia, infección o pancreatitis.

Los cálculos que permanecen dentro de la vesícula biliar, en la mayoría de los casos, no desaparecen por completo por sí solos.

Tengo barro biliar; ¿qué debo hacer?

El barro biliar es la acumulación en la vesícula biliar de pequeñas partículas de la bilis como cristales de colesterol, bilirrubina, sales de calcio y otras similares. Todavía no se ha formado un cálculo definido, pero el barro biliar puede desaparecer con el tiempo, permanecer igual o convertirse en cálculos pequeños.

Las situaciones que pueden facilitar la formación de barro biliar son las siguientes:

  • Ayuno prolongado
  • Pérdida de peso muy rápida
  • Pérdida rápida de peso tras la cirugía de la obesidad
  • Embarazo
  • Alimentación prolongada por vía intravenosa
  • Algunas enfermedades graves
  • Vaciamiento insuficiente de la vesícula biliar
  • El uso de algunos medicamentos como la ceftriaxona y el octreótido

Si el barro biliar no causa ninguna molestia, la mayoría de las veces no es necesaria una cirugía ni un tratamiento farmacológico inmediatos. Si hay una causa temporal que contribuye a la formación del barro, puede desaparecer por sí solo al corregirla. La necesidad de seguimiento se determina según las molestias de la persona, los resultados de los análisis de sangre y los hallazgos de la ecografía.

No obstante, el barro biliar no siempre es inofensivo. Los cristales pequeños pueden pasar al conducto biliar y causar:

  • Dolor biliar típico
  • Inflamación de la vesícula biliar
  • Obstrucción del conducto biliar e ictericia
  • Infección de las vías biliares
  • Pancreatitis aguda

Si junto con el barro biliar hay dolor biliar típico, o si ha aparecido un problema como colecistitis, ictericia o pancreatitis, y el paciente es apto para la cirugía, el tratamiento definitivo es generalmente la extirpación laparoscópica de la vesícula biliar. En particular, en los pacientes que han tenido una pancreatitis por barro biliar, la valoración quirúrgica es importante por el riesgo de que vuelva a aparecer una pancreatitis.

No se recomienda de forma rutinaria un tratamiento farmacológico para disolver el barro biliar. Los medicamentos que contienen ácido ursodesoxicólico solo pueden considerarse, por decisión del médico, en pacientes seleccionados que no son aptos para la cirugía o que tienen circunstancias especiales. No deben utilizarse por cuenta propia medicamentos “disolventes de la bilis” ni productos a base de plantas.

Si el dolor abdominal se acompaña de fiebre, escalofríos, ictericia, orina oscura o vómitos persistentes, se debe acudir sin esperar a un centro sanitario [6,7].

¿Pueden disolverse con medicamentos los cálculos en la vesícula biliar?

Solo en pacientes seleccionados con cálculos de colesterol pequeños y que no son aptos para la cirugía puede considerarse un tratamiento farmacológico. El tratamiento es largo y existe la posibilidad de que los cálculos vuelvan a formarse. En los cálculos que dan síntomas, el tratamiento definitivo y establecido es generalmente la cirugía.

¿Pueden extraerse solo los cálculos en la operación?

En el tratamiento estándar no se extraen solo los cálculos, sino la vesícula biliar que los forma. Si se deja la vesícula biliar, persiste la posibilidad de que se formen nuevos cálculos y de que las molestias reaparezcan.

¿Puedo vivir con normalidad sin vesícula biliar?

Sí. La vesícula biliar no es un órgano imprescindible para la vida. El hígado sigue produciendo bilis y el aparato digestivo sigue funcionando. La mayoría de los pacientes vuelven a su vida normal y a su alimentación habitual después de la operación.

¿La operación se hace por laparoscopia?

Hoy en día, el método estándar es la cirugía laparoscópica, es decir, mínimamente invasiva. En caso de inflamación intensa, adherencias importantes, sangrado o imposibilidad de distinguir con seguridad las estructuras anatómicas, puede pasarse a cirugía abierta.

Este cambio se hace por la seguridad del paciente y no significa que la operación haya fracasado.

¿Se extraen los cálculos de la vesícula biliar mediante CPRE?

La CPRE se utiliza principalmente para extraer los cálculos que han pasado al conducto biliar principal. La CPRE no es el tratamiento estándar de los cálculos que están dentro de la vesícula biliar.

Después de limpiar el conducto biliar con CPRE, si el paciente es apto para la cirugía, puede programarse además una operación de la vesícula biliar.

¿La diarrea después de la cirugía de la vesícula biliar es permanente?

En algunos pacientes, después de la operación, las heces pueden ablandarse temporalmente o aumentar la frecuencia de las deposiciones. Esta situación suele disminuir con el tiempo.

Si hay una diarrea prolongada, que afecta a la vida diaria o que despierta por la noche, debe consultar al médico para investigar otras causas y, cuando sea necesario, valorar los medicamentos que fijan los ácidos biliares.

¿Los cálculos biliares causan problemas durante el embarazo?

Durante el embarazo pueden detectarse cálculos biliares, y algunos cálculos pueden vigilarse si no dan síntomas. Si aparece dolor repetido, inflamación de la vesícula biliar, ictericia o pancreatitis, es necesaria una valoración conjunta de los equipos de ginecología y obstetricia, cirugía general y anestesia.

Cuando es necesario, la cirugía laparoscópica también puede realizarse durante el embarazo. La decisión se toma de forma individual, teniendo en cuenta la etapa del embarazo, la gravedad de la enfermedad y el estado de la madre y del bebé.

¿Ante qué síntomas debo acudir a urgencias?

En las siguientes situaciones, acuda sin esperar a un centro sanitario:

  • Dolor abdominal intenso que no cede en unas horas
  • Dolor acompañado de fiebre o escalofríos
  • Coloración amarilla de los ojos o de la piel
  • Orina de color oscuro
  • Vómitos repetidos
  • Desmayo, debilidad marcada o confusión

Referencias científicas

  1. National Institute for Health and Care Excellence (NICE). Gallstone Disease: Diagnosis and Management. Clinical Guideline CG188. London: NICE. https://www.nice.org.uk/guidance/cg188
  2. Pisano M, Allievi N, Gurusamy K, et al. 2020 World Society of Emergency Surgery Updated Guidelines for the Diagnosis and Treatment of Acute Calculous Cholecystitis. World Journal of Emergency Surgery. 2020;15:61. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33153472/
  3. Buxbaum JL, Abbas Fehmi SM, Sultan S, et al. ASGE Guideline on the Role of Endoscopy in the Evaluation and Management of Choledocholithiasis. Gastrointestinal Endoscopy. 2019;89(6):1075–1105.e15. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8594622/
  4. Brunt LM, Deziel DJ, Telem DA, et al. Safe Cholecystectomy Multi-Society Practice Guideline and State-of-the-Art Consensus Conference on Prevention of Bile Duct Injury During Cholecystectomy. Surgical Endoscopy. 2020;34:2827–2855. https://www.sages.org/safe-cholecystectomy-program/
  5. Fujita N, Yasuda I, Endo I, et al. Evidence-Based Clinical Practice Guidelines for Cholelithiasis 2021. Journal of Gastroenterology. 2023;58:801–833. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10423145/
  6. Gutt C, Schläfer S, Lammert F. The Treatment of Gallstone Disease. Deutsches Ärzteblatt International. 2020;117:148–158. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7132079/
  7. European Association for the Study of the Liver (EASL). EASL Clinical Practice Guidelines on the Prevention, Diagnosis and Treatment of Gallstones. Journal of Hepatology. 2016;65(1):146–181. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/27085810/

Nota informativa: Esta página tiene una finalidad de información general. La información aquí recogida no sustituye la exploración personal ni la valoración del médico. La decisión de diagnóstico y tratamiento debe tomarse de forma individual, valorando conjuntamente las molestias del paciente, los hallazgos de la exploración, los análisis de sangre, los resultados de las pruebas de imagen y su estado general de salud.

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